Ruta de los Abastos del Valle del Huasco promueve el turismo gastronómico rural y pone en valor la identidad local

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Ruta de los Abastos del Valle del Huasco promueve el turismo gastronómico rural y pone en valor la identidad local
Sabores, tradiciones y patrimonio se unen en el Valle del Huasco en una nueva ruta de turismo gastronómico que busca atraer visitantes durante todo el año. El proyecto comenzó a gestarse a partir de una gobernanza público-privada impulsada con apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) y CORFO.
El Valle del Huasco busca posicionarse como un destino de turismo gastronómico con la presentación de la Ruta de los Abastos, una iniciativa que conecta a productores locales, servicios turísticos y experiencias vinculadas con la identidad y el patrimonio agroalimentario del territorio.
La iniciativa, la segunda de este tipo después de la Ruta de Los Abastos de Secano de la Región de O´Higgins, reúne servicios turísticos y productos locales como pisco, vino, aceite de oliva y miel de desierto. La oferta invita a los visitantes conocer la historia, los sabores y las tradiciones productivas del valle. Su lanzamiento representa un avance en el trabajo de articulación entre actores públicos y privados para convertir el potencial agroalimentario de la zona en nuevas oportunidades de desarrollo económico.
El director ejecutivo de FIA, la agencia de innovación del Ministerio de Agricultura, Andrés Gálmez, destacó el aporte de la institución al desarrollo de esta iniciativa y sus posibilidades de expansión a otros territorios.
“Desde FIA apoyamos la innovación agroalimentaria en Chile, y es una gran noticia ver cómo una metodología impulsada con nuestro apoyo sigue dando tantos frutos al presentar su segundo circuito de turismo gastronómico en el país. El turismo gastronómico es una poderosa herramienta para fortalecer la agricultura familiar campesina, poner en valor los productos locales y generar nuevas oportunidades para los territorios rurales”, señaló.
La continuidad de este trabajo se desarrolla a través de un Programa de Difusión Tecnológica (PDT) de CORFO, liderado por la periodista gastronómica y directora de la Ruta de Los Abastos, Pamela Villagra, que busca fortalecer la oferta y facilitar su comercialización.
Villagra explicó que la iniciativa responde a la necesidad de conectar el trabajo de los productores con oportunidades concretas de desarrollo económico y protección del patrimonio alimentario.
“En este PDT, que es hoy día el resultado de lo que llamamos Ruta de los Abastos, la innovación alimentaria y el turismo gastronómico van de la mano y van en directa relación con el desarrollo territorial, sobre todo de nuestros pueblos agroalimentarios, que son como el futuro y el presente”, señaló.
UNA OFERTA INTEGRADA PARA DESCUBRIR EL TERRITORIO
El desarrollo de la Ruta de los Abastos es resultado de un trabajo que comenzó con el Programa Territorial Integrado (PTI) de Turismo del Valle del Huasco, impulsado por CORFO, para fortalecer la gobernanza turística y avanzar en la construcción de una oferta conjunta.
Camilo Ugalde, representante de CORFO Atacama, explicó que inicialmente el territorio no contaba con una marca turística consolidada ni con una propuesta integrada que reuniera sus distintos atractivos y servicios. “Lo concreto es que, por primera vez, se logró crear un paquete turístico unificado de cordillera a mar, que abarca las cuatro comunas de la provincia del Huasco y permite ofrecer una experiencia turística concreta a través de un catálogo físico”, destacó.
El trabajo permitió articular a productores y representantes de distintas denominaciones de origen con servicios turísticos del territorio. En su momento, el PTI reunió a cerca de 100 emprendimientos en distintas etapas de desarrollo. De ellos, 35 beneficiarios forman parte actualmente de la Ruta de los Abastos y cuentan con un mayor nivel de desarrollo para ofrecer sus experiencias a los visitantes.
La propuesta contempla cinco rutas turísticas y busca que quienes llegan a la Región de Atacama, por ejemplo, atraídos por el desierto florido, también descubran la gastronomía, la historia y el patrimonio del Valle del Huasco.
La oferta incluye experiencias personalizadas, recorridos georreferenciados que pueden consultarse sin conexión a internet y un pasaporte turístico que permite a los visitantes acumular timbres y acceder a beneficios. Los precios van desde aproximadamente $18.000 por persona hasta $250.000 por persona, en el caso de un programa de dos días y una noche.
Además de contribuir a la comercialización de productos y servicios locales, la Ruta de Los Abastos busca extender la temporada turística con alternativas que pueden disfrutarse durante todo el año.
UNA METODOLOGÍA CON POSIBILIDADES DE EXPANSIÓN
El trabajo desarrollado en Atacama abre oportunidades para replicar la metodología en otros territorios. Según explicó Pamela Villagra, ya se está avanzando en una iniciativa en Ñuble, con apoyo de FIA, para modelar y pilotear rutas de turismo gastronómico de montaña en la Reserva de la Biósfera de la zona.
La iniciativa contempla desarrollar un circuito de cinco experiencias en San Fabián de Alico, con miras a presentar una nueva ruta hacia fines de 2027.
De esta manera, la Ruta de Los Abastos de Atacama busca mostrar cómo la innovación agroalimentaria, la articulación entre productores y servicios turísticos y la puesta en valor del patrimonio local pueden contribuir a diversificar la oferta turística y generar nuevas oportunidades para los territorios rurales.