Liceo Edwin Latorre Rivero del CCP de Copiapó celebró 50 años de trayectoria educativa
Con una emotiva ceremonia, el Liceo Edwin Latorre Rivero, ubicado al interior del Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de Copiapó, conmemoró sus 50 años de existencia, destacando su trayectoria educativa y su contribución a los procesos de reinserción social.
La actividad contó con la presencia de la seremi de Justicia y Derechos Humanos, Carolina Gangas; el director regional de Gendarmería de Atacama, coronel Alvaro López; representantes del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Atacama, instituciones colaboradoras, funcionarios penitenciarios, docentes y estudiantes.
Durante la ceremonia, el coronel Alvaro López entregó sus saludos y felicitaciones al director del establecimiento, Boris Vega, reconociendo el trabajo desarrollado por la comunidad educativa durante estas cinco décadas.
“Cumplir 50 años es un hito importante para una institución que ha entregado oportunidades de formación a quienes buscan construir un nuevo futuro. Como Gendarmería valoramos profundamente el compromiso de sus docentes, porque la educación es una herramienta fundamental para avanzar en la reinserción social”, señaló el director regional.
Por su parte, la seremi Carolina Gangas destacó la trayectoria del establecimiento y la labor comprometida que durante medio siglo ha desarrollado su comunidad educativa, contribuyendo a generar oportunidades de aprendizaje y reinserción social para las personas privadas de libertad.
Uno de los momentos significativos de la jornada fue la intervención del estudiante Gerardo, quien, en representación de sus compañeros, compartió una reflexión sobre las segundas oportunidades a través de la historia de un hombre que tenía una semilla. Su relato recordó que la semilla nunca perdió su capacidad de crecer, sino que necesitaba una oportunidad para desarrollarse. “Hoy tenemos nuevas herramientas que antes no teníamos”, expresó.
El director del liceo, Boris Vega, destacó que actualmente el 70% de sus estudiantes son extranjeros y recordó el legado de quienes contribuyeron a la historia del establecimiento, especialmente de Medardo Cano Godoy, cuyo nombre lleva un centro cultural, deportivo y social.
“Para trabajar en educación lo primero que hay que tener es cariño por el oficio y los estudiantes”, afirmó Vega, resaltando además la importancia de ofrecer espacios de participación artística y cultural, como grupos folclóricos y de teatro, a personas que anteriormente no tuvieron acceso a estas experiencias.
Otro de los hitos destacados fue el avance de la formación técnico-profesional, que permitirá al establecimiento contar, por primera vez, con una generación de egresadas que actualmente realizan su práctica profesional para obtener el título técnico de nivel medio.
“Este avance demuestra la importancia de entregar herramientas concretas que permitan desarrollar competencias laborales y ampliar las oportunidades de reinserción. Nuestro compromiso es continuar apoyando iniciativas educativas que contribuyan a este propósito”, agregó el coronel López.
La conmemoración también contempló la entrega de reconocimientos a integrantes de la comunidad educativa. Mirza Ángel Rojas recibió la distinción “Espíritu del Liceo Edwin Latorre”, mientras que Paulina Aguirre fue reconocida por su trayectoria.














