Boric despidió a Piñera: Como oposición a su Gobierno las recriminaciones fueron más allá de lo justo

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  • El Mandatario destacó al exjefe de Estado como «un hombre que siempre puso a Chile por delante, que nunca se dejó llevar por el fanatismo ni el rencor». Asimismo, aseguró que reivindicar su legado «es reivindicar los acuerdos, abrazar el entendimiento, actuar con sentido de urgencia y pragmatismo frente a las necesidades».

En el funeral del exmandatario Sebastián Piñera en la sede del Congreso Nacional en Santiago, el Presidente Gabriel Boric reconoció que «ocupar el sillón de O’Higgins me ha permitido comprender y aquilatar mejor» al fallecido exjefe de Estado.

Boric inició su alocución destacando que Sebastián Piñera fue un líder político «que abrió camino a lo largo de toda su trayectoria a una derecha moderna, democrática, liberal, abierta al diálogo y a los acuerdos por el bien superior de Chile», y sostuvo que en su condición de expresidente «nunca jamás se restó a brindar ayuda y consejo, a pesar de las públicas diferencias que hayamos tenido en el pasado».

Reconoció, asimismo, que conversaron el lunes en la noche sobre la tragedia por los incendios de la Región de Valparaíso y que ofreció su ayuda y la de sus colaboradores. «Esto me permite afirmar que Sebastián Piñera fue un hombre que siempre puso a Chile por delante, que nunca se dejó llevar por el fanatismo ni el rencor», remarcó.

Por otro lado, habló de sus diferencias políticas principalmente durante el estallido social, aunque subrayó que el exmandatario actuó «usando siempre los mecanismos de la democracia y la Constitución», como también señaló que «como oposición, en su gobierno, las querellas y recriminaciones fueron, en ocasiones, más allá de lo justo y razonable».

En un guiño a la política actual, Boric afirmó que reconocer a Sebastián Piñera «no implica adherir a sus ideas. Y es que ya es hora compatriotas que nos acostumbremos a respetarnos en nuestras legítimas diferencias; a pactar treguas y acuerdos a pesar de aspiraciones o historias que nos separen; a asumir los entendimientos no como el triunfo de unos sobre otros, no como la renuncia de unos en favor de otros, sino como el camino necesario para avanzar en un mundo complejo y lleno de incertidumbres. Y sobre todo poniendo el bien superior de nuestra patria por delante».

«Creo profundamente que en esta hora triste y dramática lo que Sebastián Piñera pediría a quienes hoy lo lloran no es que lo endiosen, sino que combatan siempre la comodidad y la inercia. Y sigan su ejemplo sin inhibirse por las acusaciones que broten desde su propia retaguardia», añadió.

En esta línea, recalcó que «reivindicar el legado de Sebastián Piñera es reivindicar los acuerdos, abrazar el entendimiento, actuar con sentido de urgencia y pragmatismo frente a las necesidades de los chilenos y chilenas».

Finalmente, reflexionó que «como parlamentario fui opositor a Sebastián Piñera. No me arrepiento de ello, porque así funcionan las democracias. Ocupar el sillón de O’Higgins, sin embargo, me ha permitido comprender y aquilatar mejor a Sebastián Piñera. Y con ello a todos los presidentes que lo antecedieron».

«En estos momentos dolorosos para Chile (…) que su perseverancia y energía nos sirvan de ejemplo para sobreponernos a la tragedia, honrando de esta manera nuestra tradición de país solidario y resiliente», cerró.

Fuente: Cooperativa