Comunidad Diaguita Paytepen de Alto del Carmen impulsa proyecto de sistemas termosolares financiado por el Fondo de Protección Ambiental
La iniciativa, desarrollada en la localidad de Chanchoquín Grande, contempla la instalación de cinco sistemas termosolares residenciales para reducir la pobreza energética, disminuir el gasto de los hogares y promover el uso de energías renovables.
Alto del Carmen, septiembre de 2026.- En una significativa ceremonia realizada en la localidad de Chanchoquín Grande, comuna de Alto del Carmen, la Comunidad Indígena Diaguita Paytepen dio el puntapié inicial a un proyecto socioambiental financiado por el Fondo de Protección Ambiental (FPA) del Ministerio del Medio Ambiente, iniciativa que busca mejorar la calidad de vida y fortalecer la resiliencia energética de las familias del sector.
La actividad contó con la participación del SEREMI del Medio Ambiente, David Olivares, junto a dirigentas, dirigentes, comuneras, comuneros y familias de la comunidad, quienes destacaron la importancia de incorporar soluciones energéticas sustentables y adaptadas a las características del territorio.
El proyecto contempla la instalación de cinco sistemas termosolares a escala residencial, destinados a socios y vecinos de la organización. Estos equipos permitirán aprovechar la energía solar disponible en el Valle del Tránsito para la producción de agua caliente sanitaria (ACS), reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y el gasto asociado al consumo de electricidad y otros combustibles utilizados para el calentamiento de agua.
Durante el lanzamiento, el SEREMI del Medio Ambiente, David Olivares, destacó el aporte de la iniciativa a la sostenibilidad y a la acción climática local.
“Este proyecto demuestra cómo las comunidades pueden ser protagonistas de soluciones concretas frente a los desafíos ambientales y energéticos. El aprovechamiento de la energía solar permite avanzar hacia una mayor autonomía energética de los hogares, reducir el uso de combustibles convencionales y, al mismo tiempo, generar beneficios ambientales y económicos para las familias”, señaló la autoridad regional.
Asimismo, Olivares relevó el rol del Fondo de Protección Ambiental como una herramienta que permite apoyar iniciativas impulsadas directamente por las comunidades y organizaciones sociales, promoviendo acciones ambientales con impacto local.
Comunidad destaca beneficios para las familias
La presidenta de la Comunidad Indígena Diaguita Paytepen, Bélgica Campillay, valoró la adjudicación de los recursos y el inicio de este proyecto en Chanchoquín Grande.
“Este proyecto es un paso histórico para nuestra comunidad en Chanchoquín Grande. Lograr la instalación de estos sistemas termosolares no solo alivia el bolsillo de nuestras familias al disminuir el uso de gas o electricidad, sino que también nos permite aprovechar un recurso que tenemos disponible en nuestro propio territorio”, afirmó.
En tanto, María Araya, comunera de la organización, destacó el impacto que tendrá la iniciativa en la vida cotidiana de las familias beneficiarias.
“Siempre es un desafío para las familias rurales. Contar con agua caliente sanitaria gracias al sol del territorio nos va a cambiar la vida diaria, mejorando nuestra salud y comodidad”, señaló.
Por su parte, Robinson Campillay, miembro de la comunidad diaguita, puso énfasis en el aporte de la iniciativa a la resiliencia energética local.
“El sol siempre ha estado disponible en nuestra localidad. Usarlo ahora de forma descentralizada para generar energía nos hace mucho más resilientes a nivel local frente a cualquier emergencia climática o corte de suministro tradicional”, sostuvo.
Una experiencia con potencial de replicabilidad
La iniciativa combina innovación tecnológica, aprovechamiento de recursos naturales e innovación social y económica, mediante una solución energética descentralizada que busca generar beneficios directos en los hogares participantes.
Junto con contribuir a reducir la pobreza energética, el proyecto busca promover prácticas sustentables y demostrar las posibilidades que ofrece la energía solar en sectores rurales, fortaleciendo el conocimiento y la adopción de tecnologías renovables por parte de las nuevas generaciones.
De esta manera, la experiencia desarrollada por la Comunidad Indígena Diaguita Paytepen en Chanchoquín Grande se proyecta como una iniciativa con potencial de replicabilidad en otras localidades rurales de Alto del Carmen y de la Región de Atacama que enfrenten condiciones similares de vulnerabilidad energética, promoviendo soluciones locales frente a los desafíos ambientales y energéticos.















